Armas de fuego en Tarapacá ya suman más de 5 mil unidades

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En chile, hasta septiembre de este año, hay un total de 813.201 armas inscritas, representando el 93 % de las armas empadronadas. Además a nivel nacional se evidencia un aumento de un cinco por ciento, realidad que no muestra un explosivo crecimiento, pero genera debate.

En los últimos tres años, en promedio, se inscribieron 88 armas de fuego en Tarapacá, siendo la comuna que concentra la mayor cantidad de estas Iquique, con un total de 4.754 armas, seguida por Alto Hospicio con 263 y Pozo Almonte con 147 de ellas.

En el año 2017, según las estadísticas de la Dirección General de Movilización Nacional (Dgmn), entre enero y septiembre se inscribieron 65 armas, haciendo un total de 5.755, entre las que se cuentan armas de defensa, de colección y deportivas.

Hay naturales diferencias de opinión con respecto al tema de la adquisición de un arma, sin embargo, todos coinciden en que es necesario tener claro para qué se quiere utilizar y que se debe cumplir con los aspectos legales.

Deporte

En la ciudad existe el Club de Tiro Tarapacá quienes, con casi 30 años desde su creación son una clara muestra de la tenencia responsable de armas. Aducen que con su vasta experiencia han demostrado que con rigurosidad y responsabilidad se puede evitar el mal uso del armamento.

Fernando Gary, secretario del club, explicó que ellos son muy exigentes con la admisión de los miembros del club, quienes deben cumplir con ciertos requisitos.

“La persona que pertenece al club, debe saber los peligros que esto conlleva, saber manipular el arma y poner todos los controles de su parte, lo que es un trabajo de cada uno de los participantes. Aquí todos están atentos a la seguridad y entre ellos se aconsejan para prevenir cualquier tipo de accidente”, expresó Gary, que agregó que durante todos estos años esa forma de operar ha evitado que ocurran accidentes.

Las personas que poseen armas deportivas antes de obtenerlas deben ser parte de un club de tiro. Además deben obtener un permiso ante la institución fiscalizadora, donde deben presentar un certificado psiquiátrico y que sea este profesional quien manifieste que está en condiciones adecuadas para poseer el armamento.

Por otro lado, se debe tramitar un permiso para el transporte, siendo este muy riguroso, obligando a que las armas se movilicen desde el domicilio hasta el polígono de tiro y desde la misma forma de retorno, donde el arma debe ser transportada dentro de su estuche y descargada, con las municiones separadas en otro compartimiento.

“Nuestro club es federado, perteneciendo a la Federación Nacional de Tiro y por lo mismo es que tenemos nuestras reglas y cuando se integra un nuevo socio, le hacemos una inducción sobre las reglas básicas, como que las armas son manipuladas en el polígono, solamente y exclusivamente en la zona de tiro y no hay manipulación externa”, comentó el secretario del Club de Tiro Tarapacá.

Al ser consultado por el tema de las armas de defensa, dijo que no todos los deportistas mantienen un arma de defensa, manifestando que él hace menos de un año se compró un arma de defensa, por razones de seguridad, haciendo presente que espera no usarla nunca.

“Mi parecer personal, y hasta donde yo he conversado con diferentes tiradores, una de las trabas importantes es que la tenencia del arma de defensa pasa a ser una situación comercial, de una compra de un artículo, de un bien, y no hay ninguna instancia por lo menos aquí que ayude a la instrucción. De hecho no está permitido sacar el arma del lugar donde está inscrita, del domicilio, entonces es un poco ilógico tener un arma de defensa y no poder practicar para poder usarla en buena forma el día que tenga que usarse, pasa a ser una cuestión comercial, se puede hasta comprar por correo, no es necesario siquiera estar personalmente en la armería porque el trámite ante la autoridad debe ser presencial”, finalizo Gary.

Salud

El psiquiatra Jorge Font explicó que, según su apreciación, una persona que toma la determinación de comprar un arma “es dar la señal de poder enfrentar la inseguridad, eso por un lado y el sentido de poder hacer algo ante una situación adversa como robos, etc.”.

El profesional manifestó que las personas buscan tener seguridad por sus propias manos, dando el ejemplo de las detenciones ciudadanas, donde la comunidad se agrupa y en vez de retener, golpean a los ladrones, teniendo que intervenir las policías.

Font agregó que desde el punto de vista de la Ley esta debería sufrir modificaciones y no tener solo la necesidad de un certificado psiquiátrico, sino que también desde el punto de vista psicomédico, para medir la actitud que tiene la persona para poder tener un arma.

El psicólogo y mediador familiar, Max Briceño, comentó que generalmente cuando una persona pasa por un evento traumático algo se rompe en su vida y comienza a buscar las formas de tener seguridad, en medio de su entorno adaptativo.

“Generalmente el estrés post traumático, es uno de los trastornos adaptativos más severos que tiene uno al pasar por un asalto o una situación grave como un secuestro, una situación de riesgo, ahí las personas entran en la búsqueda de la seguridad y tienden a adquirir armas, por eso es bueno buscar cuál es el motivo por el que una persona quiere un arma, si se ve en el caso deportivo, en un campo de tiro ganando un campeonato o en alguna otra situación, matando un delincuente”, precisó Briceño.

El psicólogo expresó que es necesario para cualquier persona que se compra un arma observar antes las experiencias de otros que tienen o tuvieron un arma, tanto positivas como negativas, gente que se asemeje y que pueda aconsejarles intentando tomar la mejor decisión. Briceño, recomendó que después de haber pasado por cualquier situación traumática se debe asistir a algún tipo de terapia y buscar descartar otras situaciones, como algún trastorno de personalidad que en el caso de comprar un arma se podría transformar en un caso grave.

Testimonios

Alberto, quien prefiere no dar su nombre completo, manifestó que hace años mantiene dos armas, las que están debidamente inscritas.

Este hombre explicó que no fue difícil obtener los permisos, sin embargo, han pasado los años y realmente no sabe manejar las armas. “Cuando las compramos nos llevaron a un polígono de tiro, donde nos explicaron su funcionamiento, como disparar y lo hicimos, pero luego de eso las llevamos a la casa y ahí están guardadas. Las compramos por seguridad, gracias a Dios no las hemos ocupado nunca y espero no hacerlo, pero creo que si es por defender a mi familia lo haría sin pensarlo”, comentó Alberto, quien agregó que con este tipo de artefacto se debe tener mucho cuidado, porque los niños son curiosos y tienden a creer que son juguetes.

Raúl Barrios es un empresario, que con esfuerzo y dedicación ha logrado tener una cadena de restoranes en distintos puntos de Alto Hospicio e Iquique.

Durante el último año Barrios fue víctima de robos y asaltos a mano armada, específicamente cinco en total, uno de ellos en el mes de octubre pasado. Según ha manifestado el empresario, las pérdidas que le han reportado estos hechos son millonarias, pues, por ejemplo, en uno de los robos registró la sustracción de 3 millones de pesos y además uno de sus trabajadores fue golpeado e intimidado.

Raúl, al ser consultado si pensó en la posibilidad de armarse para repeler a los delincuentes, manifestó que “la verdad si lo pensé, pero luego de reflexionar deseché toda posibilidad de armas, porque al final tomar un arma se iba a transformar en un círculo vicioso”.

Barrios explicó que decidió invertir en seguridad en sus locales, medidas que según comentó le han servido, dando como ejemplo que en el último hecho delictual solo le robaron 12 mil pesos, lamentando que sus clientes se hayan visto afectado por el actuar de los antisociales.

“Creo que solamente, hay que reforzar las medidas de seguridad, siempre van a existir los delincuentes, entonces ponerse a la par con ellos no vale la pena, la vida de la gente que trabaja conmigo es más valiosa que la plata que nos pueden robar. Los tipos van a volver a robar, pero ya no se van a poder llevar mucho dinero. Hay que hacerlo como las grandes tiendas, donde se hacen retiros de dineros constantemente, dejar de mantener valores y robarán lo mínimo”, puntualizó Barrios.

El dueño del sushi Okinawa, comentó que tiene muchos cercanos que pertenecen a las fuerzas armadas, por lo que tiene claro que por 500 mil pesos puede obtener un arma inscrita, pero que esa opción le generaría otro problema o un peligro mayor. “Yo pienso que no hay una posibilidad de armarme ni nada, solamente lo importante es invertir en seguridad para los locales, cada cámara sale $200 mil, pensando en el costo que tiene un arma si invierto un poco más, compro 3 o 4 cámaras, lo que ahuyenta a muchos ladrones”.

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